En 2007, había algo deslumbrante y devastador en 4 meses, 3 semanas, 2 días —esa película sobre el aborto clandestino bajo Ceaușescu que había asombrado a Cannes y al mundo. Diecinueve años después, Cristian Mungiu regresa a la Croisette con Fjord, y el jurado presidido por el cineasta surcoreano Park Chan-wook le entrega la Palma de Oro en la ceremonia de clausura del 23 de mayo, presentada este año por la actriz francesa Eye Haïdara. Una consagración absoluta que convierte al rumano en el décimo cineasta de la historia en ganar dos veces la máxima recompensa de Cannes.

Mungiu, un maestro en pleno poder

Fjord comienza como la crónica de una familia ordinaria. Una pareja —ella noruega, él rumano— y sus hijos acaban de instalarse en un tranquilo pueblo de los fiordos escandinavos. La acogida parece cálida, casi idílica. Luego la atmósfera se tensa cuando una maestra se pregunta sobre lo que ella toma por marcas sospechosas en uno de los niños. A partir de entonces, los prejuicios afloran, las certezas se resquebrajan, y la violencia suave de una sociedad que se cree tolerante se revela en toda su brutalidad. La película, protagonizada por Sebastian Stan y la noruega Renate Reinsve (revelada por Julie en 12 capítulos), se impone como un drama moral de una precisión implacable, según las críticas unánimes de la crítica internacional.

Un palmarés político y valiente

El palmarés de esta 79ª edición es un reflejo de la selección: anclado en la historia, preocupado por interrogar el presente a través del prisma del pasado. De las veintidós películas en competición —incluida una fuerte delegación francesa—, el jurado premió una docena de obras. El Gran Premio recayó en el cineasta senegalés Ousmane Sembène (a título póstumo, por medio de su hija) por el proyecto documental colectivo inspirado en su trabajo, mientras que los premios de interpretación y dirección distinguieron a autores de Rusia, Irán y Japón, ilustrando la diversidad elogiada por France 24 en su cobertura del palmarés.

Mungiu habla a la Europa en crisis

En el escenario, Cristian Mungiu pronunció un discurso que circuló inmediatamente en las redes sociales. Citado por Deadline, el cineasta llamó a «preservar el diálogo en un mundo dividido» e insistió en la responsabilidad del cine frente al aumento de las intolerancias. «Hemos tomado el riesgo de alzar la voz frente a los riesgos a los que estamos expuestos», deslizó al agradecer al jurado. El momento es impactante. Mientras la extrema derecha progresa en varios países europeos, la cuestión migratoria envenena los debates políticos del continente y la guerra en Ucrania redistribuye las cartas identitarias a gran velocidad, Fjord ofrece una parábola sobre lo que Europa corre el riesgo de convertirse si deja que el miedo prevalezca sobre la humanidad.

Una 79ª edición bajo tensión

Esta edición, que se celebró del 12 al 23 de mayo de 2026, quedará como una de las más densas de la memoria reciente. La competición reunió a pesos pesados junto a una generación de cineastas para quienes a menudo era su primera presencia en la selección oficial. Varias ceremonias paralelas rindieron homenaje a figuras del séptimo arte, en un clima marcado por la guerra en Gaza, la guerra en Ucrania y el creciente lugar de la inteligencia artificial en la cadena de producción cinematográfica —tema de intensos debates durante la quincena.

Una ceremonia «pulcra y extraña»

The Irish Times resumió la velada como «una combinación de pasión cuidada y rareza europea». Eye Haïdara dirigió una ceremonia rítmica, salpicada de homenajes y pausas musicales, bajo la atenta mirada de un Palacio de Festivales abarrotado. Sebastian Stan y Renate Reinsve, en el escenario con Mungiu, dieron a entender que Fjord podría estrenarse en cines en la mayoría de los países europeos en otoño de 2026 —un calendario que sitúa la película en el centro de futuras conversaciones sobre la identidad europea.

La opinión de la redacción

Este palmarés es coherente y valiente. Premiar a Mungiu es decir que el cine aún debe mirar a Europa de frente y mostrarle lo que se niega a ver. El jurado de Park Chan-wook ha demostrado una lucidez rara —ha premiado no lo que reconforta, sino lo que incomoda. En un mundo donde la cultura está obligada a entretener o a callar, Cannes 2026 ha elegido hablar. Es su papel. Es su honor. Y es, por cierto, lo que aún justifica que sigamos, cada año, esa improbable quincena donde el planeta entero viene a leer, en las elecciones de un jurado, el estado del mundo.

A recordar

- Palma de Oro 2026: Fjord de Cristian Mungiu (Rumanía), su segunda después de 4 meses, 3 semanas, 2 días en 2007.

- Sebastian Stan y Renate Reinsve como protagonistas.

- Jurado presidido por el cineasta surcoreano Park Chan-wook.

- Ceremonia de clausura del 23 de mayo presentada por Eye Haïdara.

- 79ª edición celebrada del 12 al 23 de mayo de 2026 en el Palacio de Festivales.

- Mungiu se convierte en el décimo cineasta en ganar dos Palmas de Oro.

Fuentes :

- France 24 — 'Fjord' by Romania's Cristian Mungiu wins Palme d'Or at Cannes Film Festival, 23 May 2026

- Variety — Cristian Mungiu Wins His Second Palme d'Or at Cannes for 'Fjord', 23 May 2026

- Deadline — Cannes: 'Fjord' Palme d'Or Winner Cristian Mungiu Urges Dialogue In Divided World, 23 May 2026

- The Irish Times — Cannes 2026: Cristian Mungiu wins top Palme d'Or for provocative drama Fjord, 24 May 2026

- Al Jazeera — 'Fjord' by Romania's Cristian Mungiu wins Cannes top film prize, 23 May 2026