Waymo, la filial de conducción autónoma de Alphabet (Google), anunció el 27 de marzo de 2026 que ahora realiza 500 000 carreras de pago por semana en 10 ciudades de EE. UU., un volumen multiplicado por más de 10 en menos de dos años. La empresa apunta a 1 millón de carreras semanales para finales de 2026. (Fuente: TechCrunch, Sherwood News, marzo de 2026)
Waymo opera en el nivel 4 de autonomía —conducción totalmente autónoma en áreas geográficas definidas (geocercadas). El nivel 5, que permitiría la conducción autónoma en todas partes y en todas las condiciones, sigue siendo un objetivo no alcanzado por ningún fabricante en el mundo en 2026. Los expertos estiman que requerirá varios años más de desarrollo.
En Europa, el marco regulatorio evoluciona. La Unión Europea adoptó en 2022 un reglamento que autoriza los sistemas de conducción automatizada de nivel 3 (el conductor puede soltar el volante en ciertas condiciones). Mercedes-Benz fue el primer fabricante en obtener una homologación de nivel 3 para su sistema Drive Pilot, limitado a atascos en autopista a un máximo de 60 km/h.
Los fabricantes chinos avanzan rápidamente. Baidu Apollo opera un servicio de robotaxis en Wuhan y Pekín. Pony.ai ha obtenido una licencia de robotaxi en Guangzhou. China es el mercado más avanzado en términos de permisos concedidos para la conducción autónoma en entornos urbanos.
El impacto social potencial sigue siendo considerable. La OMS recuerda que los accidentes de tráfico matan a alrededor de 1.19 millones de personas al año en todo el mundo, y que el 90% de los accidentes están relacionados con el error humano. Los vehículos autónomos podrían reducir significativamente esta cifra, pero su despliegue a gran escala plantea cuestiones de empleo (conductores profesionales), seguros y responsabilidad legal.
El mercado del vehículo autónomo se encuentra en una fase de consolidación: varias startups han quebrado (Argo AI en 2022), mientras que los actores mejor financiados —Waymo, Cruise (GM, en pausa tras un accidente), Tesla (enfoque sin LiDAR)— concentran las inversiones. El año 2026 se considera un punto de inflexión para la madurez industrial del sector.




