El presidente Donald Trump ha provocado un revuelo en Estados Unidos y más allá al compararse con Cristo en un mensaje publicado con motivo del fin de semana de Pascua, informa 20 Minutes este martes 14 de abril. Esta declaración se produce tras una semana de tensiones con el Vaticano: Trump había criticado al Papa León XIV por sus llamamientos a un alto el fuego en Oriente Medio, acusando al Sumo Pontífice de "injerirse en los asuntos estadounidenses".
Una retórica mesiánica
En su mensaje de Pascua en Truth Social, el presidente estadounidense estableció un paralelismo entre su situación política y el sacrificio de Cristo, presentándose como "perseguido por decir la verdad". Esta retórica mesiánica, recurrente en Trump desde sus acusaciones de 2023-2024, ha cruzado un nuevo umbral con esta comparación directa. Los evangélicos, base electoral histórica de Trump, están divididos: algunos líderes religiosos aplauden, otros denuncian un "blasfemia".
Reacciones políticas
La oposición demócrata reaccionó de inmediato. Varios legisladores calificaron las declaraciones de "profundamente irrespetuosas hacia los cristianos de todo el mundo". Dentro del propio partido republicano, algunas voces discordantes se alzaron para pedir "más moderación en el uso de símbolos religiosos". El Vaticano no hizo comentarios directos, pero fuentes cercanas a la Santa Sede confiaron a medios italianos que las declaraciones eran "lamentables".
El contexto geopolítico
Esta polémica se produce mientras Trump se enfrenta a crecientes críticas por su gestión de la crisis iraní. El bloqueo de los puertos iraníes, la guerra en curso y el alza de los precios de la energía alimentan un descontento que trasciende las divisiones partidistas. Al situarse en el terreno religioso, el presidente intenta movilizar a su base más fiel en un momento de vulnerabilidad política. Pero esta estrategia conlleva riesgos: las encuestas muestran que incluso entre los votantes evangélicos, la comparación con Cristo divide profundamente.





