Washington, viernes 5 de junio de 2026, 5 a.m. Después de diecinueve horas de debates, enmiendas y negociaciones en los pasillos, el Senado de Estados Unidos adoptó un colosal proyecto de ley de 70 mil millones de dólares destinado a financiar las agencias federales de control migratorio —ICE (Immigration and Customs Enforcement) y la Patrulla Fronteriza— hasta el final del mandato de Donald Trump en 2029. La votación final fue aprobada con 52 votos a favor y 47 en contra.

Lisa Murkowski, la única disidente republicana

La senadora republicana de Alaska, Lisa Murkowski, fue la única elegida del Partido Republicano en votar en contra del texto, uniéndose a la unanimidad demócrata en la oposición. Justificó su negativa no por un desacuerdo de fondo sobre la financiación de las agencias migratorias, sino por su oposición al método: el recurso a la conciliación presupuestaria —un mecanismo que elude el filtro bipartidista tradicional de las asignaciones anuales— constituye, según ella, «un precedente peligroso que desalentará la resolución de las diferencias partidistas en el futuro».

El detalle del texto: ICE, Patrulla Fronteriza y un fondo polémico

La ley asigna 38.6 mil millones de dólares al ICE, 22.6 mil millones a la Patrulla Fronteriza y 5 mil millones al Departamento de Seguridad Nacional, movilizables inmediatamente después de su promulgación. Se suma una partida de 108.5 millones dedicada a la lucha contra la explotación de menores, una concesión bipartidista. Pero la controversia principal del texto giró en torno a un fondo de 1.776 millones de dólares, denominado *anti-weaponization fund*, destinado a indemnizar a personas que consideren haber sido víctimas de «persecuciones judiciales políticamente motivadas» bajo la administración Biden. Los demócratas, a quienes se unieron varios republicanos moderados, vieron en ello una caja negra susceptible de remunerar a alborotadores del 6 de enero u otros aliados políticos de Trump. Sus enmiendas destinadas a enmarcarlo o suprimirlo fracasaron todas.

Un 'vote-a-rama' marcado por las divisiones republicanas

El procedimiento parlamentario especial conocido como «vote-a-rama», propio de la conciliación presupuestaria, obligó a los senadores a pronunciarse sobre una ráfaga de enmiendas durante diecinueve horas seguidas. Varios republicanos expuestos en año electoral —Susan Collins (Maine), Dan Sullivan (Alaska), Jon Husted (Ohio)— dudaron durante mucho tiempo antes de unirse a la mayoría en el momento de la votación final. Thom Tillis (Carolina del Norte) también renunció a sus enmiendas de último minuto.

Thune y Schumer: dos relatos opuestos

El líder de la mayoría, John Thune, calificó la votación como una «victoria para la seguridad de los estadounidenses», mientras que el líder minoritario, Chuck Schumer, denunció «un cheque en blanco firmado a Trump para perseguir a sus adversarios». El texto ahora debe ser aprobado por la Cámara de Representantes, que se ha tomado un descanso de fin de semana y reanudará sus trabajos a principios de la próxima semana.

La opinión de la redacción

Setenta mil millones de dólares y diecinueve horas de noche en vela para una votación que las encuestas no habían anticipado tan ajustada: la fractura interna del Partido Republicano en torno a las cuestiones migratorias es tan real como la impotencia demócrata para bloquear la máquina. Esta financiación blindada hasta 2029 convierte al ICE en una agencia casi fuera de presupuesto, a salvo de futuros *shutdowns*, una mutación estructural del Estado federal estadounidense cuya historia recordará más su alcance que el procedimiento.

Puntos clave

  • Votación 52-47 en el Senado de EE. UU., a primera hora del 5 de junio de 2026, tras 19 h de sesión.
  • 70 mil millones de dólares: 38.6 mil millones para ICE, 22.6 mil millones para Patrulla Fronteriza, 5 mil millones para DHS.
  • Financiación garantizada hasta finales de 2029, a salvo de los *shutdowns* gracias a la conciliación presupuestaria.
  • El fondo «anti-weaponization» de 1.776 millones de dólares permanece en el texto sin salvaguardias.
  • Lisa Murkowski, única republicana en contra; todos los demócratas opuestos.
  • La Cámara de Representantes aún debe votar la próxima semana.