El mercado petrolero mundial entra en una zona de grandes turbulencias. El barril de Brent alcanzó los 118,40 dólares en la sesión asiática de este lunes 6 de abril de 2026, su nivel más alto desde octubre de 2022, impulsado por la conjunción de tres factores explosivos: el cierre persistente del estrecho de Ormuz durante treinta y ocho días, el ataque israelí a la planta petroquímica de South Pars y el ultimátum de Donald Trump que fijaba un plazo de 48 horas antes de nuevas «destrucciones masivas». El WTI estadounidense siguió el movimiento, estableciéndose en 114,70 dólares. (Fuente: Reuters, Bloomberg)
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) reaccionó recomendando a sus veintinueve países miembros que procedan a una liberación coordinada de sus reservas estratégicas por un total de 2 millones de barriles diarios. Esta medida excepcional, la más importante desde la creación de la AIE en 1974, tiene como objetivo compensar parcialmente la pérdida de los 17 millones de barriles diarios que transitan habitualmente por el estrecho de Ormuz. Estados Unidos ya ha extraído 45 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo desde el inicio del conflicto, lo que ha llevado las existencias a su nivel más bajo desde 1984. (Fuente: AIE, CNBC)
Las consecuencias sobre los precios en el surtidor son ahora visibles en todos los países importadores. En Francia, el litro de diésel ha superado los 2,10 euros, un récord histórico. En Estados Unidos, el precio medio del galón de gasolina regular alcanzó los 4,85 dólares, un nivel que alimenta el descontento social y podría afectar las perspectivas electorales. En Japón y Corea del Sur, los gobiernos han implementado subsidios de emergencia para limitar el impacto en los hogares. India, el tercer importador mundial de petróleo, ha declarado un «estado de emergencia energética» y ha negociado compras directas con Rusia y Venezuela a precios preferenciales. (Fuente: Financial Times, Bloomberg)
Los analistas de Goldman Sachs y JPMorgan han elevado sus previsiones de precios del petróleo para el segundo trimestre de 2026 a 125 y 130 dólares el barril, respectivamente, bajo la hipótesis de una prolongación del conflicto más allá de abril. El escenario más pesimista —una intensificación de los ataques después de la expiración del ultimátum de Trump el martes por la noche— podría impulsar el Brent más allá de los 150 dólares, un nivel que casi con certeza desencadenaría una recesión global según el consenso económico. La última vez que el petróleo superó de forma sostenida los 140 dólares, en 2008, siguió la crisis financiera mundial. (Fuente: Goldman Sachs, JPMorgan, Bloomberg)
Frente a esta crisis energética, los llamamientos a una aceleración de la transición hacia las energías renovables se multiplican. El secretario general de la ONU ha declarado que la crisis de Ormuz debe servir de «señal de alarma definitiva» para reducir la dependencia mundial de los hidrocarburos. La Unión Europea ha anunciado el desbloqueo de 15 mil millones de euros adicionales para su plan REPowerEU, mientras que China ha acelerado la construcción de cinco centrales nucleares, adelantando sus calendarios de entrega en seis meses. A corto plazo, sin embargo, ninguna alternativa puede reemplazar los flujos de Ormuz: el mundo sigue siendo prisionero de su dependencia petrolera. (Fuente: ONU, Reuters, Financial Times)





