Las miradas del mundo entero se dirigen a Islamabad este sábado 11 de abril de 2026. Cuatro días después de la entrada en vigor de un precario alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, las delegaciones de ambos países se reúnen en la capital paquistaní para conversaciones calificadas por Reuters como "a todo o nada". El vicepresidente estadounidense JD Vance, acompañado de Jared Kushner, lidera la delegación estadounidense. Por parte iraní, el ministro de Asuntos Exteriores encabeza las negociaciones. Pakistán, país anfitrión, desempeña un papel de mediador en un conflicto que ha alterado el equilibrio geopolítico de Oriente Medio.

Las apuestas son colosales. Washington exige la devolución por parte de Irán de su uranio enriquecido, el desmantelamiento de su programa balístico y la reapertura incondicional del estrecho de Ormuz, arteria vital del comercio petrolero mundial por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. El embajador de Israel en Francia, Joshua Zarka, advirtió en una entrevista a L'Express: "Si Irán no devuelve el uranio, el alto el fuego será muy corto". Por su parte, Donald Trump amenazó a Irán con reanudar los bombardeos en caso de fracaso de las negociaciones, añadiendo una presión adicional a unas discusiones ya extremadamente tensas.

El contexto militar sigue siendo explosivo. Según una investigación exclusiva de CNN publicada el 10 de abril, la inteligencia estadounidense ha detectado que China prepara la entrega de nuevos sistemas de defensa aérea a Irán en las próximas semanas, un gesto calificado de "provocador" por el Pentágono justo cuando el alto el fuego acaba de entrar en vigor. Además, según el sitio 19FortyFive y análisis de imágenes satelitales, cinco buques chinos ya han entregado perclorato de sodio —un componente clave del combustible sólido para cohetes— en puertos iraníes, alimentando las sospechas de una ayuda activa de Pekín a la reconstrucción del programa balístico iraní.

El conflicto ya ha provocado considerables consecuencias humanitarias y económicas. Líbano sufrió el 10 de abril uno de los días más mortíferos de su historia reciente, con ataques israelíes en la periferia sur de Beirut que mataron a 13 miembros de las fuerzas de seguridad, según Le Télégramme. El precio del petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares el barril, y la inflación en Estados Unidos se aceleró en marzo bajo el efecto del shock energético. La agencia Associated Press señala que "el conflicto ha dejado Oriente Medio desestabilizado, las alianzas debilitadas y al mundo ante cambios inciertos en el equilibrio de fuerzas".

Irán ha aceptado negociar durante dos semanas en Islamabad, según France Info, y ha anunciado la reapertura del estrecho de Ormuz como gesto de buena voluntad. Pero los analistas se muestran cautos. Le Courrier international evoca una atmósfera de "tensión e incertidumbre" en vísperas de las conversaciones. La comunidad internacional contiene la respiración: un fracaso podría reavivar una escalada militar con consecuencias imprevisibles para toda la región y la economía mundial.