Imágenes de la AFP difundidas el domingo por la mañana mostraban la bandera israelí ondeando sobre las murallas del castillo de Beaufort, una fortaleza medieval enclavada en las alturas del sur del Líbano, mientras un denso humo se elevaba de los alrededores bajo el fuego de artillería. El sitio está ahora bajo control de las FDI por segunda vez en su historia moderna, veintiséis años después de la retirada israelí del sur del Líbano.
«Punto de inflexión decisivo» para Netanyahu
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presentó esta toma como un «punto de inflexión decisivo» en la ofensiva contra Hezbolá, ordenando al ejército «profundizar y expandir» su control sobre las posiciones en manos de la milicia proiraní. Para el ministro de Defensa, Israel Katz, es el regreso simbólico de soldados israelíes a la cima de un lugar que abandonaron en 2000, al final de dos décadas de ocupación del sur del Líbano. «Cuarenta y cuatro años después de la heroica batalla de Beaufort», declaró, «nuestros soldados han izado de nuevo la bandera de Israel».
Francia recurre a la ONU
La reacción francesa no se hizo esperar. El jefe de la diplomacia, Jean-Noël Barrot, solicitó inmediatamente la convocatoria de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmando que «nada puede justificar la prolongación de las operaciones militares israelíes en el Líbano y su ocupación cada vez más profunda del territorio libanés». París, que tiene contingentes en la FPNUL en el país, está particularmente atento a cualquier extensión del conflicto.
Un alto el fuego vaciado de contenido
Esta ofensiva se produce en un contexto de tensiones regionales extremas. En abril de 2026 se había acordado un alto el fuego temporal bajo la égida de Estados Unidos, pero hoy parece vaciado de contenido. La comunidad internacional observa con creciente preocupación una dinámica que cada semana empuja un poco más lejos los límites de lo aceptable.
La opinión de la redacción
La toma de Beaufort no tiene solo un valor militar: tiene un alcance político. Israel dice, con las banderas que planta, que ya no esperará un acuerdo regional para redibujar su frontera norte. Esto es comprensible desde el punto de vista de la seguridad — pero es la apuesta de una victoria total en una región donde ningún ejército, jamás, ha obtenido una victoria total. La solicitud francesa a la ONU es útil, siempre que conduzca a una mediación política, y no a una declaración más.
A recordar
- Las FDI toman el castillo de Beaufort, sur del Líbano, el domingo 31 de mayo de 2026; bandera israelí izada.
- Netanyahu habla de «punto de inflexión decisivo»; Katz evoca los 44 años desde la batalla de 1982.
- Jean-Noël Barrot solicita una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
- El alto el fuego de abril de 2026, patrocinado por Washington, está de facto suspendido.
- Francia mantiene contingentes en la FPNUL en el sur del Líbano.





