En los bosques brumosos del sur del Sichuan, a más de 1.800 metros de altitud, un equipo de herpetólogos de la Universidad Sun Yat-sen de Cantón acaba de identificar una nueva especie de víbora. Descrito en la revista científica Zootaxa y difundido por Le Figaro el 24 de abril de 2026, el animal pertenece al género Protobothrops, un grupo de víboras de foseta emblemáticas de Asia tropical. Sus ojos de un ámbar luminoso, sus escamas dorsales ribeteadas de negro y su hábito arborícola la convierten en un descubrimiento espectacular, y preocupante, ya que los investigadores advierten que "puede representar un riesgo para las poblaciones" de los pueblos de altitud.

Un género en plena expansión taxonómica

El género Protobothrops, creado en 1983, solo contaba con siete especies descritas hasta la década de 2000. Desde entonces, la llegada de la secuenciación de ADN de bajo coste y la intensificación de las expediciones herpetológicas en el suroeste de China han disparado esta cifra: ahora se cuentan 18 especies, la mayoría descritas después de 2010. La víbora del Sichuan se une así a primos famosos como Protobothrops mangshanensis, una de las serpientes venenosas más raras del mundo, o Protobothrops flavoviridis, la temible habu de Okinawa que todavía causa varias decenas de envenenamientos anuales en Japón. Todas estas serpientes comparten un rasgo morfológico: la "foseta loreal", un órgano sensorial infrarrojo situado entre el ojo y la narina, que les permite detectar el calor corporal de sus presas a varios metros.

Anatomía de un descubrimiento

Fue durante una misión de campo en la reserva natural de Wolong, famosa por sus pandas gigantes, que los investigadores recolectaron los primeros especímenes. El análisis morfológico reveló diferencias notables con las especies vecinas: un número ligeramente superior de escamas ventrales, ornamentaciones craneales específicas y, sobre todo, una coloración del iris de un ámbar anaranjado nunca antes documentada en Protobothrops. La secuenciación de cuatro marcadores mitocondriales y dos genes nucleares confirmó el aislamiento genético de la población, lo suficientemente antiguo —aproximadamente 2,3 millones de años según los modelos de divergencia— como para justificar la creación de una especie propia. El nombre científico, aún pendiente de validación por la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica, debería honrar la región del Sichuan.

Un riesgo sanitario a no subestimar

El veneno de los Protobothrops es un cóctel hemotóxico formidable. Combina metaloproteasas, que destruyen los vasos sanguíneos, y fosfolipasas, que provocan una coagulopatía severa. Las mordeduras, sin antiveneno, pueden provocar necrosis, hemorragias internas e insuficiencia renal. Las autoridades sanitarias chinas anunciaron el lanzamiento de un estudio de toxicología comparada en los próximos seis meses, para determinar si el antiveneno poliespecífico chino actualmente en uso es eficaz contra el nuevo veneno, o si es necesario desarrollar un suero específico. Mientras tanto, se invita a los aldeanos del Sichuan a evitar las zonas boscosas húmedas al anochecer, período de máxima actividad de la serpiente. Por ahora no se ha relacionado ningún envenenamiento mortal con la nueva especie, pero su proximidad a las viviendas rurales preocupa.

China, punto caliente de la biodiversidad ofídica

Este descubrimiento no es un caso aislado. Desde 2015, el suroeste de China —Yunnan, Sichuan, Guizhou— ha visto descritas más de 30 nuevas especies de serpientes, convirtiéndose en uno de los tres principales focos mundiales de innovación taxonómica en herpetología, junto con la Amazonia y el sudeste asiático. Esta riqueza se explica por la combinación de un relieve kárstico extremadamente fragmentado, que favorece el aislamiento genético de las poblaciones, un clima húmedo subtropical y una larga historia evolutiva sin glaciaciones importantes. La otra cara de la moneda: muchas de estas especies recién descritas ya están amenazadas por la deforestación, la urbanización y el comercio ilegal de animales exóticos. Varias especies de Protobothrops figuran ahora en la Lista Roja de la UICN, en las categorías "vulnerable" a "en peligro crítico".

La opinión de la redacción

El descubrimiento de la víbora de ojos ámbar del Sichuan es, en más de un sentido, una buena noticia. Recordatorio de que la naturaleza aún guarda innumerables secretos, incluso en el siglo XXI, e incluso en un grupo de animales tan estudiado como las víboras. También confirma la creciente calidad de la investigación herpetológica china, que ya no tiene que envidiar a sus homólogas americanas, australianas o europeas. Pero este descubrimiento es también una advertencia: a medida que China industrializa sus regiones occidentales y deforesta para dar paso a la agricultura intensiva o a las presas hidroeléctricas, un patrimonio genético único está desapareciendo. Muchas especies descritas hoy podrían desaparecer mañana, sin que hayamos podido estudiar su ecología o las moléculas de su veneno, de las que se sabe que inspiran regularmente nuevos medicamentos cardiovasculares o anticoagulantes. Proteger los bosques del Sichuan no es solo defender a los pandas gigantes; es también salvar a serpientes que apenas estamos empezando a conocer. La biodiversidad ofídica, mal amada, merece la misma atención que la de los grandes mamíferos emblemáticos.

A retener

- Nueva especie de víbora del género Protobothrops descrita en abril de 2026.

- Hábitat: bosques montañosos del Sichuan (China), por encima de 1.800 m.

- Características distintivas: iris ámbar anaranjado, escamas dorsales ribeteadas de negro.

- Género Protobothrops: 18 especies descritas, la mitad desde 2010.

- Veneno hemotóxico potencialmente peligroso; estudio de antiveneno específico en curso.

Fuentes:

- Le Figaro — Une vipère venimeuse aux yeux ambrés découverte en Chine, 24 avril 2026

- Zootaxa — A new species of pitviper of the genus Protobothrops from China (referencia genérica del género)

- UICN Lista Roja — Género Protobothrops

- Réserve naturelle de Wolong — Sichuan (Chine)