Estados Unidos ha lanzado una nueva alerta sobre la acelerada expansión del arsenal nuclear chino. Según el informe anual del Pentágono sobre la potencia militar china y recientes declaraciones del Departamento de Estado, China ha «expandido masivamente» su inventario de armas nucleares y supuestamente ha cargado más de 100 misiles balísticos intercontinentales (ICBM) en campos de silos, según información exclusiva de Reuters citando fuentes de inteligencia estadounidenses. (Fuentes: Reuters, CNN, The Defense Post, War on the Rocks)

El Pentágono estima que China posee actualmente alrededor de 600 ojivas nucleares operativas, frente a las 500 de un año antes, y podría alcanzar entre 1.000 y 1.500 ojivas para 2035. Este ritmo de expansión es calificado de «sin precedentes en la historia moderna» por los analistas del Departamento de Defensa. Pekín desmiente categóricamente estas cifras y acusa a Washington de justificar su propia modernización nuclear. (Fuentes: Pentágono, Vision Times, NGAUS)

Un elemento particularmente preocupante para los servicios de inteligencia estadounidenses: pruebas explosivas sospechosas detectadas por satélite en el sitio de Lop Nur, en el oeste de China, que la CIA y la DIA asocian con el desarrollo de un arsenal nuclear «completamente nuevo», posiblemente basado en nuevas tecnologías de carga termonuclear. Pekín asegura respetar el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN) y califica estas acusaciones de «pura fabricación». (Fuentes: CNN Exclusive, US Intelligence Assessment)

La construcción de tres campos de silos de ICBM en el desierto de Mongolia Interior (Yumen, Hami y Ordos), cada uno conteniendo aproximadamente 120 silos, ha sido documentada mediante imágenes satelitales desde 2021. El último informe del Pentágono confirma que estos silos son ahora «muy probablemente operativos» y están cargados con misiles DF-41, capaces de alcanzar el continente americano con un alcance de más de 12.000 kilómetros y con capacidad para transportar hasta diez ojivas nucleares independientes (MIRV). (Fuentes: Reuters, Pentágono, Andrew Erickson / War on the Rocks)

Este contexto se agrava por la expiración en febrero de 2026 del tratado New START, el último acuerdo de limitación de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia. Washington exige ahora que cualquier futuro tratado de control de armamentos incluya a China, una posición que Pekín rechaza firmemente, argumentando que su arsenal sigue siendo muy inferior a los de las dos superpotencias nucleares históricas (Estados Unidos y Rusia poseen cada una entre 5.000 y 6.000 ojivas nucleares). (Fuentes: The Defense Post, Arms Control Association)

Para los analistas, la expansión nuclear china se inscribe en una estrategia de modernización militar más amplia destinada a proyectar el poder de Pekín en el Mar de China Meridional, en el Estrecho de Taiwán y en el espacio. Combinada con el conflicto en curso en Oriente Medio y las tensiones ruso-ucranianas, dibuja un panorama geoestratégico cada vez más inestable. El «triángulo nuclear» Estados Unidos-Rusia-China reemplaza la bipolaridad de la Guerra Fría y complejiza considerablemente cualquier intento de desarme. (Fuentes: War on the Rocks, Vision Times, Pentágono)