Esta es una de las operaciones financieras más discretas —y potencialmente más estructurantes— de la década. Según una revelación del Financial Times publicada el lunes por la noche y ampliamente difundida el martes 21 de abril de 2026 por Les Échos, Jeff Bezos estaría a punto de finalizar una ronda de financiación de unos 10 mil millones de dólares para financiar Project Prometheus, su startup hasta ahora en gran parte secreta dedicada a la inteligencia artificial industrial. El fundador de Amazon, todavía a la cabeza del consejo de administración del gigante de Seattle, estaría liderando este proyecto en paralelo a Blue Origin, su empresa espacial, y contaría con el apoyo de Kyle Kosic —cofundador de xAI, hasta ahora transfuga de OpenAI—, reclutado a principios de año.

Una ambición de 100 mil millones de dólares

Los 10 mil millones mencionados por el Financial Times serían en realidad solo un primer paso. Según Newsbit y Complete AI Training, que confirmaron la información cruzando fuentes estadounidenses y asiáticas, Jeff Bezos estaría discutiendo simultáneamente con los mayores gestores de fortunas mundiales —Singapur, Abu Dabi, Riad— para recaudar a largo plazo un fondo de 100 mil millones de dólares. Su vocación: adquirir empresas manufactureras estadounidenses en dificultades para automatizarlas radicalmente gracias a la IA, antes de revenderlas a una valoración multiplicada. Se trata, ni más ni menos, de una estrategia de private equity industrial potenciada por inteligencia artificial, a la escala de un mini-Vision Fund pero completamente orientada hacia la producción física.

¿Por qué "Prometeo"?

La elección del nombre no es obviamente trivial. En la mitología griega, Prometeo robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres —un paralelismo apenas velado con la ambición de Bezos de arrebatar la inteligencia artificial a los laboratorios de Cupertino, Mountain View y San Francisco para desplegarla en las fábricas de Ohio, Michigan y Pensilvania. Según el blog especializado Nouvelles Technologies, el proyecto ya habría reclutado a más de 180 ingenieros en menos de ocho meses, incluyendo una veintena de antiguos empleados de OpenAI y Tesla AI Lab. Las oficinas principales estarían ubicadas en Seattle y Austin, con un centro de I+D secundario en proceso de instalación en Tel Aviv. El coste anual estimado de la masa salarial superaría ya los 400 millones de dólares.

El contexto: una tensa carrera estadounidense por la IA

Project Prometheus se inscribe en una competencia feroz. OpenAI, que acaba de cerrar una recaudación que valora la empresa en 850 mil millones de dólares, Anthropic —que recibió el lunes 5 mil millones adicionales de Amazon, según Techniques de l'Ingénieur— Mistral AI, xAI y Meta multiplican los anuncios. Pero todos estos actores comparten una misma limitación: sus modelos siguen siendo esencialmente software, y su impacto en la economía real depende de la buena voluntad de los industriales que todavía dudan en invertir masivamente. La propuesta de valor de Bezos es radicalmente diferente: dominar a la vez la tecnología y el activo industrial, para evitar la resistencia al cambio e imponer el ritmo de la automatización.

Los riesgos de tal apuesta

Los obstáculos son, sin embargo, inmensos. En primer lugar, políticos: un fondo de 100 mil millones que adquiriera masivamente fábricas estadounidenses para despedir a obreros corre el riesgo de desencadenar una respuesta bipartidista en Washington, especialmente en un año electoral. Luego, tecnológicos: la IA industrial sigue muy rezagada respecto a la IA generativa, y los modelos fundamentales aún no han demostrado su capacidad para dirigir de forma autónoma cadenas de producción complejas. Finalmente, financieros: la rentabilidad de una inversión industrial se evalúa a siete o diez años, a diferencia del horizonte habitual de los fondos tecnológicos. Según 21 News, varios inversores soberanos del Golfo ya habrían expresado reservas sobre el plazo de inmovilización de capitales exigido por Bezos.

La opinión de la redacción

Project Prometheus es sin duda la apuesta más audaz del ecosistema de IA en 2026. Donde la mayoría de los gigantes de Silicon Valley se contentan con optimizar modelos de lenguaje cada vez más voluminosos, Jeff Bezos apunta a un horizonte mucho más estratégico: la reindustrialización automatizada de Estados Unidos. Si la operación tiene éxito, podría redefinir la naturaleza misma del capitalismo estadounidense en la década de 2030, consolidando en manos de un puñado de actores tecnológicos el control simultáneo de la IA y la producción física. Si fracasa, dejará tras de sí decenas de fábricas debilitadas y decenas de miles de obreros devaluados. En ambos casos, es uno de los expedientes a seguir de la década.

A recordar

  • Ronda de financiación de 10 mil millones de dólares en curso para Project Prometheus.
  • Objetivo a largo plazo: un fondo de 100 mil millones para adquirir y automatizar fábricas.
  • Kyle Kosic, ex-cofundador de xAI y ex-OpenAI, está al mando operativo.
  • Ya se han reclutado 180 ingenieros, masa salarial anual estimada en 400 M$.
  • Riesgos importantes: oposición política, retraso tecnológico, largo horizonte de rentabilidad.

Fuentes: - Les Échos / Financial Times — Jeff Bezos veut lever 10 milliards de dollars pour Project Prometheus, 21 avril 2026 - 21 News — Jeff Bezos lance son offensive dans l'IA industrielle, avril 2026 - Newsbit — Jeff Bezos vise 100 milliards de dollars pour les usines du futur avec l'IA, avril 2026 - Complete AI Training — Bezos seeks $100 billion to automate manufacturing, avril 2026 - Techniques de l'Ingénieur / AFP — Amazon investit 5 milliards de plus dans Anthropic, 20 avril 2026