Presentado el viernes 5 de junio en la Cámara por el ministro de Presupuesto Vincent Van Peteghem, el proyecto de ley-programa 2026 del gobierno Arizona —una coalición entre N-VA, MR, Les Engagés, CD&V y Vooruit, dirigida por Bart De Wever— constituye el primer ejercicio presupuestario plenamente asumido por la nueva mayoría federal. Y será estructurante para toda la legislatura.
El núcleo de la propuesta: reducir el déficit público belga por debajo del 3% del PIB a partir de 2027, de acuerdo con los compromisos asumidos en el marco del nuevo pacto de estabilidad europeo. Para lograrlo, el gobierno combina tres palancas: 5.200 millones de euros en ahorros de gastos (reforma de las pensiones, recalibración de las prestaciones por desempleo en función del tiempo, congelación parcial de la indexación de algunas escalas administrativas), 3.100 millones de euros en nuevos ingresos y 1.500 millones de euros en medidas de lucha contra el fraude fiscal.
La reforma de las pensiones —retraso progresivo de la edad efectiva de jubilación mediante un sistema de bonificación-penalización acentuado, y fin del cálculo más favorable reservado a las carreras públicas— concentra la mayor parte de la contestación sindical. La FGTB y la CSC han anunciado una jornada nacional de acción para el 24 de junio, la primera gran prueba social para Bart De Wever.
Las cifras clave del presupuesto 2026
- 9.800 millones de € de esfuerzo presupuestario total en dos años.
- 3 % del PIB: objetivo de déficit público a alcanzar en 2027.
- 10 %: tipo único del nuevo impuesto sobre las plusvalías financieras de particulares, con una exención de 10.000 € anuales por contribuyente.
- 30 %: retención a cuenta de valores mobiliarios mantenida sobre dividendos e intereses, sin modificaciones.
- +1,5 %: esfuerzo neto solicitado a los hogares más ricos a través de los nuevos tramos del IRPF.
- +0,7 puntos: IVA reducido suprimido en una docena de bienes no alimentarios básicos.
El nuevo impuesto sobre las plusvalías, piedra angular —y casus belli interno
La medida más divisoria políticamente sigue siendo la creación de un impuesto general sobre las plusvalías financieras de los particulares a un tipo uniforme del 10%, acompañado de una exención anual de 10.000 €. Reclamada desde hace mucho tiempo por Vooruit y Les Engagés, era una línea roja histórica del MR. El compromiso alcanzado —tipo moderado, amplia exención, exoneración de la residencia principal y de los planes de ahorro para la jubilación— ilustra los delicados equilibrios de la coalición Arizona.
Los círculos financieros —Febelfin, Beama, Euronext Brussels— acogen con cautela un marco legible, sensiblemente menos agresivo que las versiones evocadas al inicio de la legislatura. Las asociaciones de ahorradores, por el contrario, denuncian una ruptura con la tradición belga de exoneración de las plusvalías de los particulares gestionadas *como buen padre de familia*.
Una ecuación Flandes-Valonia siempre presente
Detrás de las cifras, la mecánica federal belga sigue funcionando. El aumento del esfuerzo de defensa (objetivo del 2% del PIB a partir de 2027) y el mantenimiento del apoyo a las Regiones implican transferencias cuya distribución sigue siendo objeto de tensiones persistentes entre Flandes, Valonia y Bruselas-Capital. El proyecto de presupuesto abre además un sensible frente: la transferencia progresiva a las Regiones de la competencia de indexación automática de salarios, medida simbólica en Bélgica a la que los sindicatos están históricamente muy apegados.
Lo que se juega ahora
El texto será examinado en la comisión de Finanzas a partir del 16 de junio, con una votación en el pleno prevista para mediados de julio. Tres incógnitas estructuran las próximas semanas: la magnitud de la movilización sindical, la solidez de la mayoría parlamentaria sobre el impuesto a las plusvalías (donde podrían faltar algunas voces del MR) y la opinión de la Comisión Europea sobre la trayectoria plurianual, esperada a finales de junio.
Para recordar
- 9.800 millones de euros de esfuerzo presupuestario belga en 2026-2027.
- Nuevo impuesto sobre plusvalías del 10%, con 10.000 € de exención anual.
- Reforma de las pensiones endurecida: retraso de la edad efectiva de jubilación, jornada de acción sindical el 24 de junio.
- Objetivo 3% de déficit a alcanzar en 2027, de acuerdo con las normas europeas.
- Votación en el pleno de la Cámara prevista para mediados de julio de 2026.





