Con una discreción cuidadosamente orquestada, se abre este jueves 23 de abril de 2026 a las 16:00, hora de Washington, la segunda ronda de conversaciones directas entre israelíes y libaneses. El encuentro, que se celebra en la séptima planta del Departamento de Estado bajo la égida del Secretario de Estado Marco Rubio, reúne alrededor de la misma mesa al mediador estadounidense Morgan Ortagus, al embajador de Líbano en Washington Nawaf Salam, al embajador de Israel Yechiel Leiter y al embajador de Estados Unidos en Líbano Michel Issa. Es la primera vez desde el armisticio de 1949 que diplomáticos libaneses e israelíes se sientan públicamente a la misma mesa de negociación para hablar de paz duradera.

La frágil tregua del 17 de abril

La sesión se produce casi una semana después del acuerdo de alto el fuego de diez días alcanzado el 17 de abril, impulsado por Marco Rubio, que puso fin a seis meses de mortíferos combates entre el ejército israelí y Hezbollah en el sur de Líbano. Según cifras del Ministerio de Salud libanés, los bombardeos israelíes han causado 1.482 muertos en Líbano desde noviembre de 2025; por el lado israelí, 89 soldados y 24 civiles han perdido la vida, según las FDI. La tregua, firmada en Beirut, prevé la retirada de las fuerzas israelíes de cinco posiciones al sur del río Litani, el redespliegue del ejército libanés y la suspensión de cualquier transferencia de armas a Hezbollah desde Irán.

Beirut busca la prórroga

La delegación libanesa, mandatada por el presidente Joseph Aoun y el Primer Ministro Nawaf Salam (homónimo del embajador), llega con un único objetivo: obtener una prórroga de un mes adicional del alto el fuego, hasta el 27 de mayo. "Necesitamos tiempo para finalizar el despliegue del ejército libanés hasta la frontera", confió a Annahar una fuente diplomática libanesa. Beirut teme que una reanudación de las hostilidades el 27 de abril desencadene una nueva ola de desplazamientos internos —320.000 libaneses ya han regresado a sus hogares desde la tregua, según la OCHA— y comprometa la reconstrucción, estimada en 12.000 millones de dólares por el Banco Mundial.

Israel impone condiciones estrictas

Israel, por su parte, solo dará su acuerdo a cualquier prórroga si se cumplen condiciones estrictas. La oficina del Primer Ministro Yair Lapid publicó el miércoles por la noche un comunicado exigiendo: el desarme efectivo de Hezbollah al sur del río Litani, verificado por la FINUL y el ejército libanés, el cese total de la reconstrucción de túneles fronterizos y la liberación de los restos de los dos soldados israelíes aún en posesión de Hezbollah desde octubre de 2024. "Sin estos tres elementos, no habrá prórroga ni acuerdo", sentenció el Ministro de Defensa Israel Katz en la radio pública Kan.

¿Líbano liberado de Teherán?

Lo que está en juego trasciende las conversaciones técnicas. Según el diario beirutí Ici Beyrouth, es toda la relación de Líbano con Teherán la que se está redibujando. Por primera vez desde 1982, el gobierno libanés negocia sin tener que consultar al mando militar de Hezbollah, considerablemente debilitado por la pérdida de más del 80% de sus cuadros directivos tras la eliminación de Hassan Nasrallah en septiembre de 2024. Naïm Qassem, su sucesor, publicó el martes un comunicado llamando a la "paciencia estratégica", sin condenar públicamente las conversaciones. Un silencio interpretado como una aprobación tácita por los analistas libaneses.

Estados Unidos presionado por sus aliados del Golfo

Marco Rubio está presionado por sus aliados del Golfo —Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin— para transformar esta frágil tregua en un acuerdo político duradero, que crearía un precedente para la resolución diplomática del conflicto vecino con Irán. El príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman hizo saber a Donald Trump, durante una llamada telefónica el martes, que estaba dispuesto a participar financieramente en la reconstrucción de Líbano hasta 3.000 millones de dólares en caso de que se firme un acuerdo marco para finales de mayo.

La opinión de la redacción

Las conversaciones de Washington no son un asunto trivial: representan quizás la primera ventana diplomática seria entre Líbano e Israel en cuatro décadas. El colapso militar y político de Hezbollah, junto con la presión económica sobre Irán y el deseo estadounidense de lograr un éxito diplomático antes de las elecciones de mitad de mandato (midterms), crea una configuración sin precedentes. Pero la historia enseña cautela: ningún acuerdo libanés-israelí ha sobrevivido a la reanudación de las tensiones regionales desde 1949. La verdadera variable desconocida sigue siendo el propio Hezbollah: debilitado pero no muerto, capaz de un último arrebato de violencia para sabotear un acuerdo que consagraría su marginación política. Líbano tiene una oportunidad histórica de volver a ser un Estado soberano. También tiene todo que perder si fracasa.

A destacar

  • Segunda ronda de conversaciones directas Israel-Líbano en Washington el 23 de abril, bajo mediación de Rubio-Ortagus.
  • Beirut pide una prórroga de un mes de la tregua del 17 de abril, hasta el 27 de mayo.
  • Israel condiciona cualquier prórroga al desarme efectivo de Hezbollah al sur del río Litani.
  • Primera negociación pública directa Líbano-Israel desde el armisticio de 1949.
  • Reconstrucción libanesa estimada en 12.000 millones de dólares, posible contribución saudí de 3.000 millones.

Fuentes: - Boursorama / AFP — Le Liban va demander de prolonger la trêve lors de pourparlers avec Israël à Washington, 23 avril 2026 - RFI — EN DIRECT - Moyen-Orient : un nouveau cycle de négociations prévu entre le Liban et Israël, 23 avril 2026 - La Croix — Guerre au Proche-Orient : qui est encore prêt à défendre la cause du Liban ?, 23 avril 2026 - Annahar — Pourparlers Liban-Israël : principales exigences et révélations, 23 avril 2026 - France 24 — Líbano se reúne con Israel en Washington para solicitar la prórroga de la tregua, 23 avril 2026