La administración Trump acaba de dar un paso más en su encarnizada defensa de los mercados de predicción. Este 2 de abril de 2026, el Departamento de Justicia presentó demandas federales contra tres estados —Nueva Jersey, Maryland y Virginia— acusados de haber adoptado legislaciones que obstaculizan el funcionamiento de plataformas como Kalshi y Polymarket. Se trata de la iniciativa más agresiva hasta la fecha del gobierno federal para imponer las reglas de esta industria en plena expansión. (Fuente: NPR)

Los mercados de predicción permiten a los usuarios apostar sobre el resultado de eventos futuros —elecciones, decisiones de política monetaria, resultados deportivos, incluso catástrofes naturales. Kalshi, regulada por la CFTC (Commodity Futures Trading Commission), y Polymarket, operando desde el extranjero sobre blockchain, han experimentado un crecimiento vertiginoso: sus volúmenes combinados superaron los 50 mil millones de dólares en 2025, frente a los 2 mil millones de 2023. (Fuente: NPR, Bloomberg)

Para los partidarios, estas plataformas constituyen una herramienta de previsión superior a las encuestas tradicionales. Durante la elección presidencial de 2024, los mercados de predicción anticiparon la victoria de Trump con notable precisión, mientras que los institutos de sondeo dudaban. Para los detractores, se trata de apuestas disfrazadas, susceptibles de manipular la opinión pública y crear incentivos perversos —apostar por un evento negativo podría teóricamente animar a alguien a provocarlo. (Fuente: NPR)

El conflicto legal enfrenta dos visiones de la regulación estadounidense. Los estados argumentan que los mercados de predicción se asemejan a juegos de azar, y por lo tanto, caen dentro de la competencia estatal en virtud de la 10ª enmienda. La administración federal sostiene que estos contratos son instrumentos financieros que corresponden a la CFTC, preemtando cualquier legislación local. El Tribunal Supremo podría verse obligado a decidir sobre esta cuestión constitucional. (Fuente: NPR)

Lo que está en juego va mucho más allá de los mercados de predicción. Esta batalla legal plantea la cuestión fundamental de la frontera entre finanzas y juego, entre innovación y protección del consumidor. Si la administración Trump gana, el precedente podría debilitar de forma duradera la capacidad de los estados para regular las nuevas formas de fintech —desde las criptomonedas hasta las apuestas deportivas, pasando por los tokens de predicción impulsados por IA. (Fuente: NPR, Financial Times)