El frenesí bursátil se está desvaneciendo. Tan solo un mes después de protagonizar la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia, las acciones de SpaceX han caído por debajo de su precio de oferta inicial. El título, cotizado bajo el símbolo SPCX en el Nasdaq, cerró el jueves a 131,11 dólares, con una caída de más del 3% en la sesión — su cuarta sesión consecutiva a la baja — y por debajo del umbral simbólico de los 135 dólares fijado en su salida a bolsa el pasado 12 de junio.

El contraste con el entusiasmo inicial

El contraste con el entusiasmo inicial es impactante. Las acciones habían subido cerca de un 50% en sus tres primeras sesiones de cotización, impulsando momentáneamente la valoración de la empresa de Elon Musk por encima de las de Amazon y Microsoft juntas, y convirtiendo a su fundador en el primer "trillonario" de la historia. El título alcanzó un pico de más de 225 dólares a mediados de junio, antes de iniciar una lenta caída que finalmente eliminó toda la prima post-introducción. En total, la corrección supera ahora el 40% desde ese máximo.

Una pérdida neta que apaga las expectativas

Varios factores se combinan para explicar este giro. SpaceX registró una pérdida neta de 4.900 millones de dólares para el ejercicio 2025, una cifra que decepcionó las expectativas de muchos inversores sobre la trayectoria de rentabilidad del grupo, especializado tanto en lanzadores espaciales como, más recientemente, en inteligencia artificial. Los analistas también mencionan la próxima expiración de los períodos de bloqueo impuestos a los accionistas históricos y a los primeros inversores, lo que podría aumentar la presión vendedora en las próximas semanas.

Además, existen vientos en contra más amplios en los mercados, entre la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de la Reserva Federal estadounidense y las crecientes dudas sobre la sostenibilidad del rally bursátil ligado a la inteligencia artificial, especialmente entre los fabricantes de semiconductores.

"Sobre el vacío, sobre la especulación"

Para Matthew Maley, estratega jefe de Miller Tabak, citado por la prensa económica, esta corrección confirma un diagnóstico temido por parte de los mercados: la acción subía "sobre el vacío, sobre la especulación", más que sobre fundamentos sólidos. Por su parte, Daniela Hathorn, analista de Capital.com, subraya que el movimiento de venta refleja tanto tomas de beneficios como una reevaluación de la valoración considerada excesiva de la empresa, y la disolución de apuestas muy alcistas acumuladas en torno a una de las OPI más esperadas de la década.

Starship, próximo juez

Este enfriamiento bursátil llega en un momento particularmente sensible para SpaceX, a las vísperas del undécimo vuelo de prueba de su cohete Starship, previsto para el jueves. La empresa apuesta por este cohete gigante, reutilizable y diseñado para transportar más de 100 toneladas a órbita, para justificar a largo plazo su valoración récord, una apuesta tecnológica y financiera que los mercados, por el momento, parecen observar con creciente escepticismo.

La opinión de la redacción

Esta corrección bursátil no es anecdótica: cuestiona la capacidad de los mercados para distinguir, tanto en el sector espacial como en el de la inteligencia artificial, el entusiasmo especulativo de los fundamentos económicos reales. Una empresa que registra casi 5.000 millones de pérdidas anuales no puede justificar indefinidamente una valoración de varios billones de dólares basándose únicamente en la promesa de futuros vuelos a Marte. El destino del undécimo vuelo de Starship será observado muy de cerca.