La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó el 3 de abril su índice mensual de precios alimentarios mundiales, y las cifras confirman los temores: los productos básicos aumentaron por segundo mes consecutivo en marzo, impulsados por los cereales (+4,2%) y los aceites vegetales (+6,1%). El índice general se sitúa en 138,7 puntos, un aumento del 3,8% en un mes. (Fuente: Reuters, FAO)

La causa principal es geopolítica. El conflicto en Irán y el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz están perturbando las cadenas de suministro de fertilizantes —Irán y los países del Golfo representan el 18% de la producción mundial de urea, un componente clave de los fertilizantes nitrogenados—. Si los agricultores no pueden adquirir fertilizantes a precios asequibles, reducirán las superficies cultivadas, advierte la FAO. (Fuente: Reuters, FAO)

Sin embargo, los precios se mantienen un 20% por debajo del pico de marzo de 2022, alcanzado en las semanas posteriores a la invasión rusa de Ucrania. Pero la trayectoria preocupa: los analistas de Rabobank estiman que si el conflicto iraní se prolonga más allá del tercer trimestre de 2026, el índice FAO podría superar su récord histórico. El trigo, en particular, está bajo presión: las exportaciones rusas y ucranianas, que representan el 28% del comercio mundial, siguen viéndose perturbadas. (Fuente: Rabobank, Bloomberg)

Los países más vulnerables son los de África subsahariana y Oriente Medio, donde las importaciones de alimentos representan a veces más del 50% del consumo nacional. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha lanzado un llamamiento de fondos de emergencia de 2.400 millones de dólares para hacer frente a la crisis. Egipto, el principal importador mundial de trigo, ya ha recurrido a sus reservas estratégicas. (Fuente: FAO, PMA)

Para los consumidores europeos, el impacto se siente progresivamente: el precio de la baguette en Francia ha aumentado un 8% desde enero, según el INSEE. Los distribuidores todavía absorben una parte del aumento, pero advierten que sus márgenes están "al límite". La próxima reunión del G7 de Agricultura, prevista en Turín el 20 de abril, debería situar la seguridad alimentaria en lo más alto de la agenda. (Fuente: INSEE, Reuters)