A dos días de la coronación final, la 23ª Copa Mundial de Fútbol llega a su fin. Tras un torneo sin precedentes organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, y disputado por primera vez por 48 selecciones, el cartel de la final ya se conoce: Argentina, vigente campeona, se enfrentará a España, actual campeona de Europa, el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium, en la periferia de Nueva York.
La Albiceleste busca el doblete
Para la Albiceleste, esta clasificación representa una nueva oportunidad para confirmar su estatus de mejor equipo del mundo tras la coronación de 2022 en Catar. Esta vez deberá enfrentarse a una sólida selección española, impulsada por una generación considerada como una de las más talentosas del fútbol continental desde hace una década.
El partido será también la ocasión, para Lionel Messi, de poner fin a lo que podría ser su último Mundial con una nueva marca: el delantero argentino se ha convertido durante este torneo en el máximo goleador y el máximo asistente de la historia de la competición, con 21 goles y 12 asistencias acumulados a lo largo de su carrera en el Mundial, de los cuales 8 goles y 4 asistencias solo en esta edición.
Los Bleus quieren salvar el bronce
Antes de esta esperada final, será Francia la que ocupe el foco de atención el sábado 18 de julio, con motivo de la pequeña final contra Inglaterra. Eliminados en semifinales, los Bleus de Didier Deschamps quieren evitar terminar este Mundial con una decepción total. "Haremos todo lo posible para conseguir el tercer puesto", aseguró el seleccionador antes del partido.
Una victoria permitiría a los Bleus recordar, cuarenta años después del tercer puesto obtenido en el Mundial de 1986 en México, que Francia sigue siendo una de las naciones más regulares del fútbol internacional, incluso en la derrota.
Un torneo de magnitud sin precedentes
Este Mundial 2026 también quedará marcado por su magnitud sin precedentes: 48 equipos, 104 partidos repartidos entre los tres países anfitriones — 78 encuentros en Estados Unidos, 13 en México y 13 en Canadá — y la aparición de una ronda adicional, la de dieciseisavos de final, necesaria por la ampliación del torneo. Todas las naciones que ya han sido campeonas del mundo estuvieron presentes a excepción de Italia, ausente por tercera vez consecutiva, mientras que Brasil conserva su récord de participación ininterrumpida en todas las fases finales.
La opinión de la redacción
Este Mundial de 48 equipos, a menudo criticado de antemano por su formato considerado diluido, finalmente ha cumplido sus promesas en el plano deportivo, coronando a dos naciones entre las más exitosas de la última década. La final Argentina-España tiene el mérito de la lógica: dos ciclos de juego consolidados, dos generaciones diferentes que se enfrentan por el puesto más codiciado del fútbol mundial.





