El turismo marroquí bate un nuevo récord. La Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT) anunció el viernes 5 de junio que las llegadas internacionales en el segundo trimestre de 2026 ya ascienden a 5,8 millones, un aumento del 14% interanual, y que la trayectoria anual probablemente superaría los 20 millones de visitantes en el año — un hito histórico para el Reino.

La secuencia se basa en tres motores simultáneos. En primer lugar, el efecto de la expectativa del Mundial 2030, coorganizado con España y Portugal, en el que Marruecos acogerá seis ciudades (Casablanca, Rabat, Marrakech, Tánger, Fez, Agadir). Las inversiones en infraestructuras —ampliación del aeropuerto Mohammed V de Casablanca, renovación del estadio Hassan II en construcción en Benslimane (115.000 plazas), modernización de Tánger Med— concentran la atención internacional en el destino.

Luego, la apertura comercial de la línea TGV Casablanca-Marrakech en marzo de 2026, que reduce a 2 h 10 un trayecto que antes duraba 3 h 30. La línea, prolongación del Al-Boraq inaugurado en 2018 entre Tánger y Casablanca, cambia la ecuación logística para los visitantes y la combinabilidad de las estancias entre la costa atlántica, el Atlas y el Sáhara.

Finalmente, la ampliación de la red de Royal Air Maroc, que desde enero ha abierto nuevas líneas directas a São Paulo, Boston, Pekín y Bangkok, y que debería recibir, de aquí a finales de 2027, los primeros Boeing 787 y Airbus A220 del pedido histórico realizado a finales de 2024.

Los datos clave de la primavera marroquí:

- 5,8 millones de llegadas internacionales en el segundo trimestre de 2026.

- +14% de crecimiento interanual.

- 20 millones: objetivo anual ahora alcanzable, frente a los 17,4 millones en 2024.

- 2 h 10: duración del trayecto TGV Casablanca-Marrakech desde marzo de 2026.

- 115.000 plazas: capacidad prevista del futuro Gran Estadio Hassan II en Benslimane (región de Casablanca).

- Francia: 1.er mercado emisor, por delante de España y el Reino Unido.

Francia sigue siendo, con mucho, el principal mercado emisor de Marruecos, captando aproximadamente el 30% de las llegadas internacionales. Pero la afluencia plantea cuestiones operativas: los riads y casas de huéspedes de Marrakech, Essaouira y Chefchaouen registran ahora tasas de ocupación superiores al 80% durante seis meses consecutivos, y los precios medios por noche han aumentado un 22% en el último año. La escasez de conductores-guías certificados y de personal hotelero cualificado se convierte en el cuello de botella estructural del sector.

El Ministerio de Turismo marroquí, dirigido por Fatim-Zahra Ammor, ha confirmado un plan para formar 150.000 empleos adicionales de aquí a 2030 en los oficios de la hotelería, la restauración y la guía, en asociación con la OFPPT y varias escuelas de hostelería internacionales.

Marruecos juega, dentro de la Francofonía, una carta distinta: la de un centro turístico seguro, dotado de infraestructuras modernas y una conectividad aérea superior a la media regional. Para la diáspora marroquí de Europa y Canadá —entre 5 y 6 millones de personas según las estimaciones consulares—, las nuevas conexiones de TGV y aéreas facilitan un turismo de retorno y de negocios que pesa cada vez más en los ingresos nacionales.

A retener:

- 5,8 millones de llegadas internacionales a Marruecos en el segundo trimestre de 2026 (+14%).

- 20 millones de visitantes previstos para todo el año 2026.

- Tres motores: Mundial 2030, línea TGV Casablanca-Marrakech, nuevas rutas de Royal Air Maroc.

- Francia primer mercado emisor (~30% de las llegadas).

- 150.000 empleos turísticos a formar de aquí a 2030 — cuello de botella a resolver.