Emmanuel Macron presidió este miércoles 8 de abril de 2026 un nuevo consejo de defensa y seguridad nacional en el Elíseo, centrado en la "situación en Irán y Oriente Medio". Este consejo, el quinto en diez días, tiene lugar apenas unas horas después del anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán. El Elíseo indicó que la reunión abordó la "evaluación de la solidez del alto el fuego, las implicaciones para la seguridad de los ciudadanos franceses en Oriente Medio y las medidas a tomar para mitigar el impacto económico de la crisis en los hogares franceses". Participaron los ministros de Fuerzas Armadas, Interior, Asuntos Exteriores y Economía, así como el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. (Fuentes: Elíseo, CNews, France Info)

El Ministro de Fuerzas Armadas Sébastien Lecornu fue el primero en tomar la palabra tras el consejo. Anunció la implementación de "controles reforzados" sobre los márgenes de los distribuidores de combustible, declarando: "Los precios en surtidor deben bajar tan rápido como subieron". En efecto, desde el inicio del conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz hace un mes, los precios de la gasolina sin plomo 95 y del gasóleo han aumentado entre 25 y 30 céntimos por litro, superando los 2,20 euros en muchas gasolineras. El litro de gasóleo se acerca a los 2,30 euros en algunas zonas rurales, un nivel no alcanzado desde la crisis de los chalecos amarillos. (Fuentes: Est Républicain, Le Parisien, Ministerio de Economía)

En el plano diplomático, Francia desempeña un papel delicado. París no ha dejado de pedir una desescalada a lo largo del conflicto, al tiempo que apoya el derecho de Israel a defenderse. Macron mantuvo una tensa conversación con Trump la semana pasada, en la que abogó por una extensión del alto el fuego al Líbano, un punto que sigue pendiente. La diplomacia francesa también está movilizada para proteger a los aproximadamente 8.000 ciudadanos franceses presentes en Irán, Líbano y los países del Golfo, y para preparar posibles operaciones de evacuación si la situación se agrava. El portaaviones Charles-de-Gaulle, desplegado en el Mediterráneo oriental desde el 15 de marzo, permanece en posición. (Fuentes: Quai d'Orsay, Le Monde, Ministerio de Fuerzas Armadas)

El impacto de la crisis iraní en la economía francesa es significativo. Además de los combustibles, han aumentado los precios de la energía (gas, electricidad), y la inflación -que se había desacelerado al 1,8 % a principios de 2026- ha vuelto a subir al 2,6 % en marzo según el Insee. Los sectores del transporte, la agricultura y la industria se ven especialmente afectados. El gobierno contempla medidas específicas: cheque combustible para hogares modestos, tope temporal de márgenes para las refinerías y aceleración de las negociaciones con países productores alternativos (Argelia, Noruega, Estados Unidos) para diversificar el suministro. (Fuentes: Insee, Les Échos, Bercy)

La situación, sin embargo, sigue pendiendo de la solidez del alto el fuego. Si la tregua de dos semanas se transforma en un acuerdo duradero, los mercados petroleros deberían normalizarse y los precios en surtidor bajar progresivamente. Pero si las negociaciones fracasan -como temen muchos analistas-, Francia y Europa podrían enfrentarse a un shock petrolero de una magnitud sin precedentes desde 1973. Macron es consciente de ello: según los participantes en el consejo, el presidente ha insistido en la necesidad de "preparar a los franceses para todos los escenarios" y de acelerar la transición energética como un "imperativo de soberanía nacional". (Fuentes: Morningstar, Financial Times, Elíseo)