El secretario de Justicia del Reino Unido, David Lammy, desveló el 26 de febrero de 2026 un ambicioso plan de modernización de los tribunales penales, que incluye transcripción por IA, "tribunales relámpago" (blitz courts) y el uso de furgones penitenciarios en carriles de autobús para agilizar los traslados. El objetivo: reducir el masivo rezago judicial en el Reino Unido. (Fuente: Legal Cheek, febrero de 2026)

En Estados Unidos, Los Ángeles ha lanzado un programa piloto de IA para ayudar a procesar los casos pendientes en el sistema judicial. La IA se utiliza para clasificar y analizar expedientes, identificar casos prioritarios y asistir a los jueces en la búsqueda de jurisprudencia, sin sustituir la decisión humana. (Fuente: Decrypt)

Estonia sigue siendo pionera en justicia digital. El país ha experimentado con sistemas de IA para procesar pequeñas disputas civiles, aunque el alcance sigue siendo limitado y el juez humano conserva la última palabra. El modelo estonio inspira a otros países europeos en su reflexión sobre la digitalización judicial.

Los sesgos algorítmicos siguen siendo la principal preocupación. La herramienta estadounidense COMPAS (Correctional Offender Management Profiling for Alternative Sanctions), utilizada para evaluar el riesgo de reincidencia, ha sido criticada por sus sesgos raciales documentados por ProPublica. Las nuevas generaciones de herramientas integran mecanismos de auditoría y corrección.

En Francia, el Consejo Constitucional recordó en 2019 que "toda decisión de justicia debe ser tomada por un ser humano". La IA se utiliza como herramienta de ayuda a la decisión (búsqueda de jurisprudencia, análisis estadístico de decisiones pasadas), pero el principio del juez humano sigue siendo un pilar del derecho francés y europeo.