El balance se temía grave, pero afortunadamente ha sido contenido. La Agencia Japonesa de Gestión de Desastres anunció a mediodía de este martes 21 de abril de 2026 que el potente sismo de magnitud 7,7 que golpeó el lunes las costas del noreste de Japón, frente a la prefectura de Iwate, solo ha dejado seis heridos, dos de ellos de gravedad, y no ha causado "daños graves", según la información confirmada por La Presse, Le Parisien y Yahoo Actualités France. Las alertas de tsunami, que se habían emitido para las costas de Tohoku y Hokkaido, fueron rebajadas durante la mañana después de que se registrara una ola máxima de solo 80 centímetros en el puerto de Kuji, en comparación con los tres metros inicialmente temidos.

Una disciplina colectiva que salva vidas

Este resultado, excepcional para un sismo de esta magnitud, se explica principalmente por la preparación secular de la sociedad japonesa. En los minutos que siguieron a la ruptura de la falla, los teléfonos móviles de todo el norte del archipiélago sonaron simultáneamente gracias al sistema EEW (Earthquake Early Warning), operativo desde 2007. Los trenes de alta velocidad Shinkansen se detuvieron automáticamente en menos de quince segundos, los ascensores de los edificios de más de diez pisos se posicionaron en el piso más cercano, y los operadores de centrales nucleares recibieron simultáneamente la instrucción de activar las paradas de emergencia. En Sendai, la ciudad más expuesta, los habitantes se dirigieron a las alturas en menos de doce minutos, un plazo inferior a la mediana de los ejercicios simulados.

Se mantiene la alerta de "megaterremoto", un hecho histórico

Pero el episodio está lejos de terminar. La JMA (Agencia Meteorológica de Japón) mantiene este martes su alerta de sismo "mayor" emitida el lunes por la noche, indicando que la probabilidad de una réplica de magnitud superior a 8 en los siete días siguientes está estadísticamente "significativamente aumentada" por el sismo del lunes. Es solo la segunda vez que se activa una alerta de este tipo desde su creación en 2017, según Le Monde. La primera se remonta a agosto de 2024, después de un sismo de magnitud 7,1 en el sur de Japón, sin que finalmente se produjera ninguna réplica importante. Pero los sismólogos, cautelosos, recuerdan que la zona de subducción de la Fosa de Japón, escenario del megaterremoto del 11 de marzo de 2011 (magnitud 9,1, casi 19.000 muertos), sigue siendo una de las más activas del mundo.

Centrales nucleares: una operación impecable

La central de Onagawa, operada por Tohoku Electric y situada en primera línea de la costa de Miyagi, no registró ningún incidente, según el comunicado de la Autoridad Reguladora Nuclear Japonesa difundido el martes por Reuters. Los reactores, cuya unidad 2 acababa de reiniciarse en marzo de 2026, pasaron automáticamente a modo de funcionamiento reducido y luego recuperaron su régimen nominal a media mañana. En Fukushima Daiichi, el desmantelamiento en curso, que emplea a más de 4.000 trabajadores, fue suspendido temporalmente el lunes por la noche antes de reanudarse con precaución este martes. La empresa Tepco confirmó que las piscinas de combustible gastado, punto crítico del proyecto, se mantuvieron perfectamente estables y que no se detectó ninguna fuga radiactiva.

La economía japonesa en vilo

En Tokio, el Nikkei 225 cerró paradójicamente con una subida del 0,89% a 59.349 puntos, señal de que los inversores consideraron que el episodio fue bien gestionado, según datos de Investir y Zonebourse. Pero varias grandes empresas anunciaron suspensiones parciales: Toyota cerró durante 24 horas su fábrica de Kamaishi, Sony evacuó su centro de I+D de Sendai, y la compañía ferroviaria JR East mantuvo cerrado hasta el miércoles el tramo Shinkansen de Morioka a Aomori. Las aerolíneas ANA y Japan Airlines cancelaron una treintena de vuelos internos entre Tokio y el norte del país. Las primeras estimaciones del Instituto Daiwa cifran en unos 320 millones de euros el coste económico bruto del sismo, una cifra modesta en relación con la riqueza del país.

La opinión de la redacción

Japón ha logrado, una vez más, lo que pocos países en el mundo podrían conseguir: soportar un sismo de magnitud 7,7 con seis heridos y daños marginales. Este es el resultado de cincuenta años de inversiones continuas en normas antisísmicas, educación preventiva y sistemas de alerta temprana. Para Francia y Europa, donde las Antillas, la Costa Azul o la cadena pirenaica siguen expuestas a riesgos sísmicos subestimados, la lección debería ser reflexionada. Ahora queda la espada de Damocles de la alerta de "megaterremoto": una réplica de magnitud 8 o más en la Fosa de Japón ya no es, en abril de 2026, un escenario teórico. Los próximos siete días serán cruciales.

A recordar

- Balance definitivo: seis heridos, dos graves, ningún daño importante tras el sismo de magnitud 7,7.

- Ola máxima de 80 cm registrada en Kuji, alerta de tsunami rebajada el martes por la mañana.

- Alerta de "megaterremoto" mantenida por la JMA para los próximos siete días.

- Central nuclear de Onagawa volvió a su régimen nominal sin incidentes.

- Nikkei subió un 0,89%, daños económicos estimados en 320 millones de euros.

Fuentes:

- Le Parisien / AFP — Japón: el sismo de magnitud 7,7 ha dejado al menos seis heridos, 21 de abril de 2026

- La Presse — Seis heridos en un sismo de magnitud 7,7 en Japón, 21 de abril de 2026

- Yahoo Actualités France / AFP — Sismo de magnitud 7,7 en Japón: seis heridos, sin daños importantes, 21 de abril de 2026

- Ekhbary — Japón: alertas de tsunami rebajadas tras un potente sismo, 21 de abril de 2026

- Investir / Reuters — El Nikkei cierra con una subida del 0,89%, 21 de abril de 2026