El Comité Olímpico Internacional adoptó el 26 de marzo de 2026 una nueva política que excluye a las atletas mujeres transgénero de las competiciones femeninas a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La presidenta del COI, Kirsty Coventry, anunció esta decisión que revierte más de dos décadas de política de inclusión progresiva. (Fuente: ESPN, USA Today, Yahoo Sports)
La nueva norma estipula que "la elegibilidad para cualquier prueba de categoría femenina en los Juegos Olímpicos o en cualquier otro evento del COI" está reservada a las atletas de sexo femenino al nacer. Esta decisión se alinea con el decreto ejecutivo del presidente estadounidense Donald Trump sobre el deporte, firmado a principios de año. (Fuente: ESPN)
La decisión se produce tras las controversias de los Juegos de París 2024, donde la boxeadora argelina Imane Khelif estuvo en el centro de un debate mundial sobre la elegibilidad de género en el deporte. El COI fue entonces criticado por la ambigüedad de sus directrices. Los Juegos de Invierno de Milán-Cortina 2026, finalizados en febrero, vieron a Kirsty Coventry suceder a Thomas Bach en la presidencia. (Fuente: USA Today, Yahoo Sports)
Las reacciones están divididas. Las organizaciones de defensa de los derechos de las personas transgénero denuncian una exclusión discriminatoria. Las atletas y federaciones deportivas que abogaban por la protección de la categoría femenina celebran una aclaración esperada, argumentando que las ventajas fisiológicas ligadas a la pubertad masculina persisten a pesar de una transición hormonal. (Fuente: ESPN, USA Today)
El COI había flexibilizado progresivamente sus normas desde 2004, autorizando la participación de atletas transgénero bajo condiciones (niveles de testosterona, duración de la transición). La política de 2021 había eliminado el umbral de testosterona, dejando la decisión a las federaciones internacionales. La nueva norma de 2026 marca un regreso a un enfoque binario basado en el sexo biológico. (Fuente: USA Today, ESPN)




