El cine nigeriano registró su año más próspero en 2025, con una taquilla total de 15,6 mil millones de nairas (aproximadamente 10,4 millones de dólares), según Nairametrics y BusinessDay. Por primera vez, las películas de Nollywood atrajeron a más espectadores que las producciones de Hollywood en las salas nigerianas.
Nollywood, la segunda industria cinematográfica mundial en volumen de producción (después de Bollywood), produce aproximadamente 2.500 películas al año. Históricamente dominado por los lanzamientos directos en video, el sector se ha volcado progresivamente hacia los estrenos en cines y el streaming, con un notable aumento de la calidad.
Las plataformas de streaming internacionales invierten cada vez más en contenidos africanos. Netflix ha abierto una oficina en Lagos y produce series y películas nigerianas originales. Amazon Prime Video y Disney+ también están desarrollando sus catálogos africanos, reconociendo el potencial de un continente de 1,4 mil millones de habitantes con una población joven y conectada.
El cine de autor africano gana visibilidad en los festivales internacionales. La directora senegalesa Mati Diop ganó el Gran Premio en Cannes en 2019 por «Atlantique». Kenia, Sudáfrica y Marruecos también están desarrollando industrias cinematográficas dinámicas, beneficiándose de incentivos fiscales y formaciones profesionales.
Los estudios marroquíes de Ouarzazate siguen siendo un lugar de rodaje importante para las producciones internacionales, beneficiándose de paisajes variados, una mano de obra cualificada y costes competitivos. Marruecos acoge regularmente producciones hollywoodienses y europeas de gran envergadura.
Esta dinámica ilustra un cambio profundo en la geografía cultural mundial: África afirma su lugar no solo como sujeto de relato, sino como productor y creador de contenidos originales que llegan a un público mundial cada vez más amplio.




